Aprende a bañar un caballo

Los caballos son animales deportivos que muestran una valentía para enfrentarse a los obstáculos así como una gran fuerza para resistir largas distancias y esfuerzos físicos que ningún humano podría realizar. Es por ello que debemos cuidarlos y brindarles una higiene para que sientan muy cómodos, y el baño es la mejor opción para un caballo para mantener un pelaje limpio además de que estimula sus funciones y fortalece sus músculos.

Aprende a bañar a un caballo

Para bañar un caballo debemos mostrarle nuestra confianza. Los equinos tienen una percepción casi extrasensorial, por lo que pueden saber si la persona que les acerca muestra seguridad, confianza y amabilidad. Necesitaremos de un cepillo de paja, agua tibia y champú para caballo. Debido a que el pelo de caballo es muy especial no es recomendable usar productos ajenos salvo aquellos de uso veterinario para animales equinos.

Elijamos un día soleado. Los mejores días para bañar a un caballo es cuando haya sol para que esté sirva como un excelente calentador y secador de pelo. Hay que atarlo a un lugar cercano al establo, y cepillarlo para eliminar el polvo y después comenzar a mojarlo con agua tibia sin importar que sea mediante una manguera o una cubeta con agua.

Luego hay que verter el champú sobre el caballo comenzando por las patas y lentamente subiendo hasta pasar por el cuerpo y llegar a la cabeza. Hay que frotar con las manos o un guante para lavar. Cuando hayamos lavado muy bien nuestro caballo es turno de enjuagar el champú hasta asegurarnos de que no haya rastros de jabón. Es importante mencionar que debemos evitar que el agua o jabón le entre a las orejas del equino, pues es una sensación muy desagradable para el caballo.

Para secar será necesario hacerlo con toallas y procurar que no se seque solo ya que de lo contrario podemos causarle una enfermedad o provocar que se le irrite la piel. Tampoco es bueno que le entre corrientes de aire así que después de la baño hay que invitarlo a que pase a un lugar sin tanto aire o bien taparlo con una manta. Al final es recomendable darle una patada y mostrarle nuestra confianza mediante gestos y palabras amables.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR