Cómo hacer caramelos caseros

Los confites o golosinas son la perdición de los más pequeños, y cómo culparlos si son una delicia que llena la boca de diversos sabores, texturas y aromas, transformándose en un entretenido momento, deseando repetir y repetir. ¿Hay una manera de mejorar esto?, claro que sí, esa manera es nada más y nada menos que fabricarlos tú mismo, sobre todo si es tan simple que puedes enseñarle a los más chicos para que aprendan y pasen un buen rato.

caramelos

Cómo hacer caramelos

Lo primero es adquirir los ingredientes, estos son: 1 sobre de gelatina del sabor que quieras, 2 sobres de gelatina neutra, zumo (jugo) o leche, 200 ml de agua, 300 g de azúcar (un poco más para espolvorear), aceite de girasol y un molde pequeño de silicona con formas (como aquellos para hacer hielo).

En una olla vierte todos los ingredientes, exceptuando el aceite de girasol (lo requerirás más adelante). Mueve con una cuchara todo el contenido a fuego lento, alrededor de 10 minutos. Cuida que este no hierva.

Toma tu molde y úntalo sólo un poco con el aceite para que las gominolas no se peguen. Te será mucho más fácil con un pincel de cocina. Si no tienes un molde como el que te indicamos anteriormente, puedes usar uno más grande y al finalizar, sólo tendrías que cortarlos en cubitos.

Vierte todo el contenido en tu recipiente de silicona, ten cuidado con despistarte y dejar que este se enfríe.

Ahora pónelo en el frigorífico, también puedes dejarlo al aire libre. Tardará 12 horas aproximadamente en estar listo.

Cuando ya haya pasado ese tiempo, retira el molde y coloca tus golosinas sobre un plato para espolvorearles azúcar.

Ahora sólo te queda comer y disfrutar.

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